Aceite de Argán

 

El argán es un árbol de Marruecos que produce un aceite muy valioso de sus granos y que tiene múltiples propiedades, beneficios y aportes para la salud. Si aún no conoces nada sobre este aceite, entonces has llegado al artículo indicado.

Este árbol de argán se puede encontrar en otras partes del mundo, pero es endémico de la nación de África del Norte, Marruecos, y la producción de su aceite no era algo tan conocido, hasta hace poco.

Beneficios del aceite de argán

Algunos de los beneficios más importantes para la salud del aceite de argán incluyen su capacidad para acelerar la cicatrización de heridas, hidratar la piel, disminuir el envejecimiento, reducir el colesterol, tratar el cáncer, mejorar la salud del cabello, optimizar la digestión, reducir la inflamación, proteger el hígado, cuidar las uñas, y aumentar la salud del corazón.

De hecho, en Marruecos, este aceite se utiliza para cocinar los alimentos, es decir, casi como si fuese aceite de oliva extra virgen.

Y los descubrimientos recientes de los beneficios para la salud de este aceite han llevado que se incremente la exportación del mismo y sea más solicitado por las personas.

Sin embargo, el aceite de argán se elabora tanto para fines culinarios como para fines cosméticos, se añade a menudo en cuscús, ensaladas y otras salsas; así como puede también ser utilizado externamente en el cabello para su cuidado o algunas partes del cuerpo que necesiten cicatrizar.

El aceite de argán contiene omega 3 más saludable que el aceite de oliva, más vitamina E que el aceite de almendras dulces y miles de antioxidantes que combaten el cáncer.

Investigaciones científicas han descubierto que el aceite de argán que se fabrica para fines culinarios puede ayudar a:

  • Baja el colesterol
  • Mejorar la circulación
  • Estabilizar el azúcar en la sangre
  • Disminuir del dolor por reumatismo y artritis
  • Fortalecer el sistema inmunológico del cuerpo
  • Prevenir varios tipos de cáncer
  • Reducir de la resistencia del cuerpo a la insulina, ayudando a tratar la diabetes
  • Y proteger al cuerpo contra enfermedades cardiovasculares e inflamatorias

Y de forma externa, el aceite de argán se utiliza para:

  • Proteger y curar las infecciones de la piel
  • Aclarar el rostro de acné
  • Aliviar la irritación de eczemas
  • Apresurar la recuperación de la varicela
  • Y curar golpes y quemaduras

 

Aceite de Argán en la piel

 

Propiedades del aceite de argán

Recientes estudios científicos han demostrado que el aceite de argán tiene propiedades antimicrobianas, y pueden ser utilizados en el tratamiento de la piel dañada y la inflamación.

Convirtiéndolo en un poderoso y maravilloso elemento para la piel, el cabello y las uñas.

Esto se debe en parte a las ricas reservas de ácidos grasos esenciales que posee el aceite de argán, que apoyan la salud, embelleciendo a su vez la piel y el cabello, mientras, también internamente trabaja para aumentar la salud del corazón, del cerebro y la regulación de los niveles hormonales y otras funciones críticas del cuerpo.

El aceite de argán puro es fácilmente absorbido y regula el equilibrio del pH de la piel, que a su vez protege de forma natural contra la exposición al sol y otros daños que puedan estar en el ambiente.

Reduce la inflamación de la piel y por lo tanto ayuda a controlar y revertir los trastornos de la piel como el eczema y la psoriasis, mientras que también disminuye las cicatrices, y es un perfecto factor para mascarillas que intentan reducir el acné.

Además, funciona y aporta múltiples beneficios para todo tipo de piel, por ejemplo, nutre e hidrata la piel seca, escamosa o agrietada, protegiéndola a su vez de cualquier infección.

En el caso de la piel grasa, regula la producción de sebo para mantener los aceites naturales de la piel a un nivel saludable y con el uso regular de este aceite, la piel ya no se verá ni se sentirá aceitosa.

En la piel irritada o con picazón, es capaz de protegerla de alérgenos que puedan causar picazón. Y para el tratamiento del acné, controla la sobreproducción del sebo causante del mismo, aliviando la inflamación provocada por éste y previniendo las posibles cicatrices que pueda dejar a su paso el acné.

Y estimula la renovación de las células de la piel, aumentando la elasticidad al tiempo que suaviza las arrugas y líneas. De igual forma que con sus ricos antioxidantes, protegen las células de la luz UV y cualquier daño solar que pueda sufrir la piel.

Para los eczema y psoriasis, puede ayudar a  aliviar los síntomas inflamatorios asociados con estas enfermedades, ocupándose al mismo tiempo de los problemas de inmunidad, las alergias que desencadenan los síntomas del eczema y más.

Aunado a todo esto, el aceite de argán puede ayudarte si tienes una herida o la piel abrasada. Con sus propiedades curativas, la simple aplicación tópica en la zona acelerará la cicatrización y prevendrá posibles infecciones en la herida.

Pero el aceite de argán no solo funciona a nivel cutáneo ni únicamente para ayudar en los problemas de la piel, también es conocido porque tiene fuertes propiedades que ayudan en la reparación del cabello dañado.

¿De qué forma? El aceite de argán es capaz de hidratar instantáneamente el cabello, evitando que las puntas y extremidades del mismo se abran mientras restaura el brillo.

También, aumenta el crecimiento del cabello y ayuda a controlar, curar y prevenir el cuero cabelludo seco y picante.

Aunque también mantiene el cuero cabelludo sano y bien nutrido, incluso, algunas gotas protegen contra la caspa, mantienen las raíces del cabello hidratado, protegido y bien nutrido.

Asimismo, es capaz de mantener las uñas fuertes y saludables, restaurando el brillo natural mientras resuelve fácilmente problemas de uñas quebradizas.

El aceite de argán dentro del cuerpo

Entre todos los beneficios que se mencionan arriba sobre el aceite de argán, existe uno muy particular que lo posiciona en uno de los mejores aceites en el mundo por sus propiedades curativas, y es su forma hepaprotectora que aumenta la salud del hígado.

Y para nadie es un secreto que el hígado no es sólo uno de los órganos más delicados del cuerpo, sino también uno de los más importantes. Por lo tanto, después de toda una vida de lavado de toxinas y el manejo de todas las cosas terribles que ponemos dentro de nuestro cuerpo, el hígado agradecerá el impulso que significa el consumo del aceite de argán, ya que puede prolongar la vida de tu órgano al prevenir muchas enfermedades que derivan cuando el hígado empieza a fallar.

Además, lo mejor del aceite de argán es que se puede utilizar con seguridad en su forma pura y no necesitas comprarlo como ingrediente en lociones, acondicionadores e hidratantes, este aceite milagroso cambiará la forma en la que vives la vida.

No obstante, este increíble aceite no es para todas las personas, puesto que, aunque no existan efectos secundarios registrados en este aceite de argán, existen limitados informes que indican que algunas personas tuvieron reacciones alérgicas en forma de erupciones cutáneas, y en un caso extremo, la anafilaxia.

Por lo que siempre es bueno hablar con tu doctor para que, con tu record médico, puedas saber si puedes utilizar el aceite de argán con confianza como otros aceites como el aceite de onagra.